El rey David y el nuevo pacto

En la época del Espíritu Santo, Dios vino por segunda vez con el trono de David y restauró el nuevo pacto para salvar a la humanidad. Si recibimos a Dios que ha venido a semejanza humana en esta época y guardamos el nuevo pacto, podemos edificar nuestra casa de la fe sobre la roca (Cristo), y no caerá.